miércoles, 1 de enero de 2014

¿Ser o no ser maricón? Esa es la cuestión.

No es fácil eso de ser gay, pero lo fácil aburre así que... No se elije ser princeso, ni mucho menos es algo que te toca y ya. Sueles empezar negándote diciendo que te gustan las chicas y pensando que los chochos son como el paraíso tropical (si son peludos). A medida que creces te vas dando cuenta que un día se va y eres mucho más viejo, que se te pasa el arroz... bueno a lo que íbamos, te das cuenta de que las chicas las ves como amigas con un par de picoteides que como algo más y poco a poco tu atracción hacia los chicos aumenta. Es algo que no puedes controlar, y tus ganas de decirlo crecen hasta que un día explotas y sueltas al mundo que estás encantado de vivir en el mundo arco iris, follarte unicornios y potar croqueta*-* Es difícil decirlo por lo típico del que dirán las marujas del pueblo, pero más tarde aprendes a disfrutar la vida y a ser verdaderamente feliz, y a importarte lo que tu piensas de tu vida y no lo que piensan los demás.



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